Anadi Mi experiencia con el deporte y la Diabetes
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Mi experiencia con el deporte y la Diabetes

Mi experiencia con el deporte y la Diabetes

27-11-2018 Deporte
Jose Joaquin Llanderas

 Soy Jose Joaquin Llanderas, nací en Hernani, actualmente vivo en Lazkao y tengo 45 años. Debuté con diabetes cuando tenía 19. Hasta entonces había sido un chico al que le gustaba el deporte; hasta poco antes de debutar competí en ciclismo y en invierno, cuando terminaba la temporada de bici, practicaba atletismo.

 El debut, supuso un mazazo moral para mí. No sabía que cosas iba a ser capaz de poder hacer y cuales no. En un principio todo empujaba a que debía adartar mi vida a la nueva situación pero esa idea no me convenció y con el tiempo, decidí que lo que tenía que hacer era aprender a manejar mi diabetes para poder hacer lo que yo quisiera. No fué fácil pero tuve la gran suerte de contar con mi endocrina y con la enfermera educadora en diabetes que me ayudaron y enseñaron a llevarlo a cabo.

 Hasta mi debut el deporte había sido importante en mi vida y en adelante iba a seguir siendo importante  y además me iba a ayudar a controlar mi diabetes.

 Al año siguiente del debut hice la clásica cicloturista Quebrantahuesos, después me centré más en el atletismo,hacía carreras de todo tipo de distancias, 10 km, ½ maratones e incluso maratones, pero seguía sintiendome un bicho raro, no conocía a nadie que tuviera diabetes y que practicara deporte como yo. Hasta que un lunes siguiente a la Behobia- San Sebastian de hace unos cuantos años, compré el periodico para buscarme en la clasificación y ví en primera pájina un grupo de diabéticos que como yo, habían corrido la Behobia. Inmediatamente llamé a AGD (Asociación Gipuzkoana de Diabéticos) para saber si me podían dar información sobre aquel grupo y Arantxa me dió el número de Humberto. No dudé en llamarle, le comenté que siempre había querido conocer a gente que , como yo, tuviera diabetes y practicaran deporte. Estuvimos hablando un rato y me comentó que en febrero había una media maratón en Granollers (La mitja), en la que se juntaban diabeticos de toda España para correrla y que allí había surgido la idea de correr la Behobia .

 En febrero fuí a Granollers, desde el primer momento ví que el ambiente era muy bueno, pero también me dí cuenta de que conviviendo con más gente diabética y encima practicando deporte es como más se aprende a vivir con diabetes.

Después de eso vino la media maraton de Pamplona y después más carreras, Behobia, Madrid, Lerín, NewYork, Paris y muchas más y siempre con los chicos de ANADI(Asociación Navarra de personas con diabetes), como digo yo, soy el extracomunitario de Anadi, el giputxi de Anadi.

 Fué en 2016, cuando Mikel y Humberto fueron al reto de Pirineos, cuando descubrí la existencia de BvdGF (Bas van de Goor Fundation) y la labor que hacen. A la Fundación para la Diabetes ya la conocía anteriormente. La idea de andar en bici una semana por el pirineo me pareció muy atractiva.

 En 2017 fueron Manu e Iñigo los invitados al mini -reto del Bierzo y posteriormente junto a Toño fueron al reto de Mont Blanc. Y este año fuí yo uno de los invitados para acudir al mini-reto de Babia y el reto de Sierra Nevada junto con Fermín y Oscar, a los que no conocía y estoy encantado de haberlo hecho.

 Me hizo mucha ilusión ser uno de los elegidos pero a la vez me produjo un poco de preocupación por un pequeño problema cardiaco que no me impedía entrenar pero que sólo me dejaba hacerlo a baja intensidad.

 Llegó el esperado día y el equipo de Anadi, que había salido de Pamplona, me recoge en Alsasua, paramos en Vitoria para recoger a Ainhoa y los vasco-navarros ponemos rumbo a Babia. Cuando llegamos nos reciben como si fueramos de la familia y cuando van llegando el resto de participantes igual. Yo voy conociendo poco a poco a participantes, médicos y guías y compruebo de que efectivamente, aquí también hay una gran familia.

 En Babia, la organización nos tenía preparados tres días de rutas a cada cual más bonita y además cada una de ellas estaba adaptada a tres grupos de ciclistas diferentes según su nivel físico. Durante y después de las rutas ciclistas, tuvimos charlas interesantísimas sobre diabetes y vida saludable, entre ellas una sobre un nuevo medidor contínuo de glucosa que comercializa Roche. El chico que impatió la charla lo llevaba puesto y nos enseñó que el sensor se implanta debajo de la piel del brazo mediante una pequeña intervención quirurgica. Este sensor, obtiene los datos de glucosa mediante un sistema de fluorescencia y los manda a un receptor que se pega en una pegatina de doble cara que después se pega en el brazo justo encima del sensor implantado. Este receptor es el que envía los datos mediante bluetooth al teléfono móvil. Nos enseñó el funcionamiento  y nos dijo que había que calibrarlo metiendole los datos de una glucemia capilar dos veces al día y que la duración del sensor era de tres meses pero que ya estaba en marcha el nuevo sensor que dura seis. Posteriormente, los endocrinos Alberto,Elías y Marion, plantearon a los participantes que íbamos a formar parte del reto de Sierra Nevada, la posibilidad de implantarnos el sensor para así poder hacer un estudio comparativo entre este nuevo medidor contínuo de glucosa y el LIBRE de Abbott contrastando ambos con glucemias capilares. Aunque el tema de la intervención para la inserción produjo algunas dudas, todos y todas las participantes del reto aceptamos. Era una novedad importante y todos lo queríamos probar.

 El mini-reto llegó a su fin. La organización por parte de BvdGF y Fundación para la diabetes, los endocrinos y traumatólogos, los guías, los participantes, Babia y hasta el tiempo que nos hizo, fueron exepcionales.

 Ya en casa me doy cuenta de que justo antes del reto de Sierrra Nevada tengo que hacerme una resonancia magnética cardiaca y que con el sensor implantado puede ser que la resonancia lo estropee y deje de funcionar. Con la gran ayuda de Alberto, que hizo que fuera posible adelantar la cita para la resonancia, me la pude hacer en julio y ya en agosto, con el alivio de que el resultado de la resonancia es satisfactorio y habiendo empezado ya a entrenar a intensidades acordes con el reto que teníamos cerca, acudo al hospital HUCA de Oviedo junto con otros cinco participantes del reto para implantarnos el sensor. El XL, el que dura seis meses.

 Elías, que juega en casa, y Alberto siguen las instrucciones de Roche y Medisense para implantar tres sensores cada uno. Nosotros esperamos nuestro turno en la sala de espera junto a Petra(BvdGF).

 La inserción es con anestesia local y no duele nada. Alberto me lo puso perferto.

 Lo que a mí más me preocupaba era la conexión del receptor con mi teléfono móvil, porque no todos los teléfonos sirven para recibir los datos del receptor y aunque el mio estaba en la lista de teléfonos que sirven para ello y que previamente nos habían pasado, yo no las tenía todas conmigo. Pero sí, los moviles que dicen que sirven...efectivamente sirven

 A continuación, una de las chicas que estaba supervisando las inserciones nos impartió un cursillo para aprender a entender y manejar el sistema de medición de glucosa y para resolver las dudas que tuviéramos. Nos aconsejaron no hacer deporte durante unos días y nos dijeron que probablemente los primeros días nos daría un error de exceso de luminosidad si exponíamos demasiado a la luz la zona implantada. Petra, nos dijo que los participantes holandeses que habian sido implantados en Holanda habian tenido ese error durante diez días y efectivamente así fué, a los diez días me dejó de dar ese error.

 Quedaban ya pocos días para el reto y los últimos entrenamientos me sirvieron para acostumbrarme al nuevo medidor.

 Llegó el día, y el equipo ANADI pone rumbo a Granada. Salimos por la mañana temprano y sobre las seis de la tarde llegamos al hotel donde pasaríamos la primera noche y donde nos reencontramos con los demás participantes del reto que habíamos conocido en el mini-reto de Babia y donde conocimos también a los participantes holandeses y a los guías de pedales de Granada.

 Marion nos dió un sensor del Free Style Libre , que yo me puse en el brazo izquierdo porque en el derecho trengo el sensor implantado, y nos dió instrucciones para hacernos controles capilares y así poder comparar los datos de los dos medidores contínuos de glucosa con los controles hechos en sangre.

 Nuestro guía, Toni, nos dijo que tenía preparadas unas rutas “disfrutonas”y efectivamente para mí, fueron unos días de diabetes y disfrute con la familia diabetico-ciclista y que además, con la ayuda de todos ellos, sirvieron para seguir aprendiendo a vivir con diabetes.

 No se me olvidará la competición de “La glucosa justa” en la que con móvil en mano competíamos para ver quien tenía mejores cifras de glucosa y que por cierto, era fácil perder y pagar después unas cañas, a pesar de tener una buena cifra.

 Deportivamente, los seis días seguidos de bicicleta dieron para mucho, atravesamos la alpujarra, nos enfrentamos a subidas duras como la del pico Veleta (3396m), a bajadas casi imposibles con sus percances incluidos, pedaleamos hasta llegar a la Alhambra…. Fué una semana intensa, llena de vivencias, convivencias, compañerismo, aprendizaje y disfrute.

 Después de disfrutar de un espectáculo flamenco, visitar la Alhambra y de la fiesta de despedida, volvemos para casa. Iñigo trae su brazo derecho en cabestrillo, los últimos días nos ha dado una lección de positivismo y de “al mal tiempo buena cara”, una cosa nada fácil.

 El viaje de vuelta siempre se hace más largo que el de ida pero, al fin llegamos y una vez en casa y aún con el subidón que te da pasar una semana tan intensa, continuamos con la segunda parte del estudio. La primera semana fué practicando deporte de alta intensidad y la segunda sin hacer deporte.

 Desde estas líneas quiero agradecer a todas y todos los participantes, a los guias, a los buenísimos médicos que tenemos, a BvdGF, a los DT3 que tenemos en casa, a las asociaciones de diabéticos, y en definitiva a todas las personas que hacen posible que la vivir con diabetes sea más fácil.

 Ya estoy deseando que llegue abril para que nos reencontremos en el Mini-Reto 2019.

   ¡¡¡ Nos vemos en Lerín!!!